Momento nostalgia : entro con mi cónyuge en el Nicanor. Tengo una regresión a 20 años atrás. Me veo con las niñas y los niños. Mogollón de peña entre el Adobo y el Nicanor. Calentamos motores entre paridas varias. Apretujones. Cervecita. Un waterclós tela de estrecho y cutre (sigue igual). Y después, a pedir tequila sunrise al Micro.
Cádiz está igual, a medias limpia y esplendorosa, a medias vieja y descalichá. Cada casa con el rótulo de "Se Vende" es un acicate a la ensoñación. Quiero que mis niños mamen Cadiz, como yo.
En el Nicanor tuvimos el placer de escuchar a los chavales de Los trasnochadores. El estribillo del cuplé ya es mítico, en Cádiz. Bocaito, bocaito...
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2 comentarios:
En el Nicanor nos poníamos ciegos también de "morenita":una mezcla de oloroso dulce y seco,invento de los jerezanitos. Con la consecuente diatriba contra todo lo que no significara "Cádi es lo mejó". Se te quedaba la boca pastosa, los sentidos abotargaos, mareíto malo malo... pero siempre dominaban las risas, la seducción y el ingenio.
Yo mientras escribía en el diario: echo de menos a mis hermanas. hoy he comido macarrones.
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